Amanecer en Xochimilco

Amanecer en Xochimilco

Vive esta experiencia al lado de nuestros Welcomers, habitantes de la comunidad de Xochimilco. Da clic aquí. 

paseo por Xochimilco
Un viaje a Xochimilco // Foto: The Welcomers

A las 4:30 a.m. llegamos al Embarcadero Belén, tras haber recorrido las avenidas del sur de la Ciudad, silenciosas y solitarias. Aún de madrugada, Omar, nuestro guía, nos recibió en el portal para conducirnos a nuestros cayucos respectivos, que sustituirían a las trajineras para poder hacer las mejores tomas del amanecer. Cruzamos varias calles, un puente y, finalmente, sin soltar nuestras lámparas, nos montamos temblorosos en un cayuco llamado Acatonalli, “señor de Xochimilco”, sobre el canal Apatlaco, en una zona que es reserva de la biósfera, en la que ahora hay casas y propiedades privadas.

Éramos seis a bordo, escuchando al remo adentrarse con suavidad en el agua,  y a los peces amaneciendo junto con los grillos, y más tarde el “ladrido” del perro de agua, un ave elegante que vive en Xochimilco, cuyo nombre oficial es petronio.

Amanecer por Xochimilco
A bordo del Acatonalli // Foto: The Welcomers

Omar nos cuenta que al lugar de las flores, Xochimilco, llegan 200 especies de aves de 250 que existen en la Ciudad, lo cual significa que sigue siendo un lugar importante para reproducirse -incluso, dicen, algunas del este de Siberia-, principalmente pelícanos, garzas y gallinas de agua. Nos dice que son 12 los canales de Xochimilco; de ellos 4 son canales ecológicos, y los demás son los canales turísticos en los que navegan trajineras cubiertas de flores, mariachis y fiestas flotantes.

Omar nos explica que algunas horas más tarde, por este mismo canal, se puede entrar al museo del ajolote -llamado ajolotario- para conocer a este animal endémico en peligro de extinción. El ajolote, nos cuenta, permanece en la etapa larval de una salamandra, debido a la ausencia de yodo y otros químicos en el canal y, además, es conocido por ser capaz de regenerar cualquier parte del cuerpo, incluso sus partes internas. Por tal motivo, es utilizado en investigaciones médicas contra el cáncer y hasta hace algunos años, se usaba como jarabe.

Tour por Xochimilco
Niebla en el canal // Foto: Jorge Orpinel

Entramos al canal de Tezhuilo, donde se ubica la Isla de las Muñecas. La leyenda cuenta que una niña cayó cerca de la chinampa de don Julián y murió ahogada; a partir de entonces sus cultivos se secaron, y la mala racha se la adjudicaron al espíritu de la niña.

Algunos afirman que, como amuleto, don Julián comenzó la construcción de la Isla. Otros cuentan que el hombre siempre dijo que un espíritu con forma de mujer iba a ser el que lo mataría y que empezó la acumulación de juguetes como una forma de protección. Sin embargo, un mes después del fallecimiento de la niña murió también el señor y el dictamen médico dijo que había sido a causa de un paro respiratorio. Hoy, en la Isla de las Muñecas hay dos cruces y ahora el encargado es su sobrino, quien recibe a la gente para caminar entre los juguetes, algunos de los cuales conservan los mecanismos que los hacen moverse o emitir sonidos.

 

Trajineras en Xochimilco
Sobre el coyuco // Foto: Jorge Orpinel

El amanecer se instala sobre el canal y se abrió camino entre la niebla, primero rosa y luego anaranjado. Atravesamos un canal angosto a bordo de nuestro cayuco para descender sobre la chinampa interactiva de la comunidad Xochiquetzalli, donde los locales nos hacen una demostración de un método ancestral de siembra, por el cual Xochimilco fue inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Nos enseñan a trazar surcos y a echar tierra en el almárcigo. Mientras los primeros rayos del día asoman desde el volcán Iztaccíhuatl, descubrimos un Xochimilco que nuestros ojos nunca antes habían visto.


Vive esta experiencia al lado de nuestros Welcomers, habitantes de la comunidad de Xochimilco. Da clic aquí. 

 

Canales de Xochimilco
Xochimilco al amanecer // Foto: Jorge Orpinel
Amanecer en Xochimilco
Tagged on:                 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *